- Diario
- Bienvenidos a las oficinas PULLIN
Bienvenidos a las oficinas PULLIN
Bienvenido a las oficinas de PULLIN
Detrás de cada colección, cada sesión de fotos, cada pedido o cada publicación en nuestras redes sociales, hay un equipo que imagina, crea y hace vivir a PULLIN día a día.
Hoy, les abrimos las puertas de nuestras oficinas.
Un espacio a nuestra imagen
Nuestras oficinas reflejan lo que constituye el ADN de PULLIN.
Los deportes de deslizamiento y los deportes extremos, el cine, la música, los espacios abiertos, el bosque y el espíritu del Suroeste se encuentran allí de forma natural. Entre carteles, objetos de decoración, paneles de inspiración y piezas emblemáticas de la marca, cada espacio cuenta un poco de nuestro universo.
En el corazón de las oficinas se encuentra también nuestro famoso muro de inspiración, que reúne todo lo que nos inspira a diario: imágenes, carteles, referencias gráficas, fotos, objetos e ideas que alimentan nuestros futuros proyectos.
En el exterior, es imposible pasar por alto la caseta de Manu. Mucho más que un simple refugio, se ha convertido en un auténtico lugar de reunión. Allí es donde tienen lugar nuestros torneos de petanca, algunas comidas de equipo y muchos momentos de convivencia que marcan el ritmo de la vida en PULLIN.
Un lugar donde nos sentimos bien, propicio tanto para la creatividad como para los momentos de intercambio.
Un día en PULLIN
La jornada comienza a las 9:00.
Los equipos toman asiento en el espacio abierto, organizado por departamentos: marketing y comunicación, diseño, contabilidad, desarrollo comercial y red de tiendas. Cada uno avanza en sus proyectos, manteniéndose a pocos pasos de los demás para intercambiar ideas fácilmente.
Justo debajo de las oficinas se encuentra nuestro almacén, donde los equipos de logística preparan cada día los pedidos destinados a nuestros clientes y a nuestras tiendas.
Hacia las 10:30, llega la cita que nadie se pierde: la pausa para el café. Un momento en el que todo el equipo se reúne para charlar, compartir alguna anécdota, bromear y hacer un verdadero descanso antes de retomar la mañana.
A las 12:30, llega la hora de comer. Algunos vuelven a casa, otros se quedan a comer en la cocina de las oficinas. Incluso hay quienes aprovechan esta pausa para hacer un poco de deporte... o una pequeña siesta antes de volver.
A las 14:00, se retoma la jornada. Dependiendo de los proyectos, se suceden las reuniones, las sesiones de lluvia de ideas, la preparación de sesiones fotográficas, los intercambios entre departamentos o simplemente el trabajo de cada uno en sus tareas.
Luego, a las 17:30, se cierran los ordenadores y la jornada llega a su fin.
Más que una oficina
Las oficinas de PULLIN son, ante todo, un lugar para vivir.
Entre bromas, carcajadas, las listas de reproducción del jefe que suenan de fondo y los perros de algunos colaboradores que vienen a pasar la tarde con nosotros, reina un ambiente cordial donde cada uno encuentra su lugar.
Como pasamos gran parte de nuestros días juntos, concedemos mucha importancia a esta atmósfera. Trabajar en serio, sin tomarse nunca demasiado en serio, forma parte del espíritu PULLIN.
Es, sin duda, esta mezcla de creatividad, pasión y buen humor la que acompaña a cada uno de nuestros proyectos.